
Abrir la puerta de la escuela es apenas el comienzo
Un informe mundial de UNESCO muestra avances enormes en escolarización y, al mismo tiempo, millones de chicos y jóvenes que siguen afuera. La equidad exige mirar qué sucede antes y después de la inscripción.
Hay noticias que parecen contradictorias hasta que las ponemos juntas. Hoy asisten a la primaria y la secundaria 327 millones de estudiantes más que en el año 2000. Sin embargo, UNESCO estima que 273 millones de niños, adolescentes y jóvenes continúan fuera de la escuela y que esa cifra creció durante siete años consecutivos.
El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2026 invita a abandonar las soluciones rápidas y a estudiar cómo distintos países lograron ampliar el acceso de manera sostenida. También señala la importancia de orientar los recursos hacia quienes encuentran más obstáculos. Una vacante disponible puede ser decisiva y, a la vez, insuficiente cuando el transporte es difícil, el ingreso familiar resulta inestable, hay barreras de accesibilidad o la escuela carece de apoyos para acompañar trayectorias diversas.
La pregunta social no termina en «¿está matriculado?». Continúa con otras: ¿puede asistir con regularidad?, ¿encuentra un lugar donde participar?, ¿cuenta con materiales y docentes?, ¿recibe ayuda cuando aparecen dificultades?, ¿puede terminar sus estudios? Cada respuesta obliga a mirar relaciones entre la escuela, las familias, las políticas públicas y el territorio.
En Rosario y en cualquier comunidad, estas preguntas pueden orientar una conversación sin trasladar mecánicamente cifras mundiales a la realidad local. Una escuela puede revisar por qué algunos estudiantes faltan reiteradamente; una organización barrial puede aportar información sobre horarios, transporte o cuidados; las familias pueden explicar obstáculos que una planilla de asistencia no muestra. Escuchar esas voces es parte de construir respuestas.
La expansión educativa de las últimas décadas merece ser reconocida. Precisamente por eso, los chicos que todavía no llegan o no pueden permanecer no deben quedar ocultos detrás del promedio. La educación es un derecho cuando la puerta se abre y existen condiciones reales para atravesarla cada día.
Para conversar
¿Qué barreras de acceso se ven en nuestra comunidad? ¿Cuáles suelen quedar fuera de las estadísticas escolares?
Fuente
UNESCO, Global Education Monitoring Report 2026: acceso y equidad, 7 de septiembre de 2026. Las cifras son estimaciones globales de edades y realidades distintas.




