¿Quién va a enseñar mañana? La profesión docente necesita una conversación amplia

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La escasez de docentes no se expresa del mismo modo en todas partes. Un panorama de la OCDE permite pensar formación, condiciones de trabajo y reconocimiento social.

Cuando hablamos de falta de docentes, solemos imaginar un aula sin profesor. Esa situación existe, pero la escasez también puede aparecer de maneras menos visibles: materias cubiertas por personas sin la formación habitual, suplencias difíciles de conseguir o puestos que nadie acepta en determinadas localidades.

La edición 2026 de Education at a Glance dedica especial atención al tema. En el promedio de países de la OCDE, el 9,1 % de los docentes de primaria y secundaria no contaba con la calificación completa requerida durante el ciclo 2024/25. El problema se concentra de manera desigual entre regiones, escuelas y asignaturas, particularmente matemática y ciencias. Son indicadores internacionales construidos con reglas nacionales diferentes; no constituyen una medición de Santa Fe.

La respuesta tampoco cabe en una sola medida. La remuneración importa, pero el informe recuerda el peso de la autonomía profesional, el clima escolar, los vínculos con estudiantes y familias, las posibilidades de formación y el reconocimiento público. Una escuela que recibe docentes nuevos necesita tiempo de acompañamiento; una localidad alejada puede requerir apoyos propios; una carrera profesional atractiva debe ofrecer perspectivas de desarrollo.

Esta conversación nos incluye a todos. Solemos pedirle a la escuela que resuelva dificultades de aprendizaje, convivencia, tecnología, salud emocional y desigualdad. Vale preguntarnos qué recursos, equipos y tiempos acompañan esas expectativas. Reconocer la importancia social de enseñar también significa cuidar las condiciones concretas en que se enseña.

En el ámbito local, antes de copiar soluciones externas, sería útil escuchar a estudiantes de profesorados, docentes que recién comienzan y colegas con años de experiencia. ¿Qué los acercó a la tarea? ¿Qué les permite quedarse? ¿Qué les impide dedicar tiempo a enseñar como quisieran? Sus respuestas pueden enriquecer cualquier diagnóstico.

Pensar quién enseñará mañana es pensar qué escuela queremos sostener entre todos.

Para conversar

¿Qué aspectos del trabajo docente conoce realmente la comunidad? ¿Cómo acompañamos a quienes ingresan a la profesión?

Fuente

OCDE, Education at a Glance 2026, resumen ejecutivo, 29 de septiembre de 2026.