
¿Qué deberían enseñar las escuelas en la era de la IA?
Creatividad, colaboración, resolución de problemas y gestión de proyectos. Para Hadi Partovi, fundador de Code.org, esas son algunas de las habilidades que marcarán la diferencia en el mundo laboral del futuro. La pregunta es inevitable: ¿estamos preparando a los estudiantes para ese escenario?
Durante mucho tiempo, la escuela tuvo como una de sus principales funciones transmitir conocimientos. En una época donde el acceso a la información era limitado, memorizar datos y dominar determinados contenidos representaba una ventaja significativa.
Sin embargo, el mundo cambió.
Hoy, el conocimiento está al alcance de cualquiera con un teléfono y una conexión a internet. La inteligencia artificial puede responder preguntas, explicar conceptos, resumir textos y brindar información en segundos.
En ese contexto, quizás la pregunta más importante ya no sea cuánto saben los estudiantes, sino qué son capaces de hacer con ese conocimiento.
El futuro pertenece a las habilidades humanas
Hadi Partovi, fundador de Code.org, sostiene que las escuelas deberían poner más énfasis en habilidades como la creatividad, la colaboración, la resolución de problemas y la gestión de proyectos.
Y probablemente tenga razón.
Porque las tareas repetitivas, rutinarias y previsibles son precisamente aquellas que la tecnología y la inteligencia artificial están aprendiendo a realizar cada vez mejor.
En cambio, imaginar soluciones, trabajar con otros, liderar proyectos, adaptarse a situaciones nuevas y tomar decisiones en contextos complejos siguen siendo capacidades profundamente humanas.
Más allá de memorizar
Durante años, los sistemas educativos premiaron principalmente la capacidad de recordar información y reproducir respuestas.
Sin embargo, la vida cotidiana y el mundo del trabajo exigen algo mucho más amplio.
Las personas necesitan aprender a:
- pensar críticamente;
- comunicar ideas;
- trabajar en equipo;
- resolver problemas;
- organizar proyectos;
- adaptarse a los cambios;
- y aprender de manera continua.
En definitiva, desarrollar competencias que les permitan seguir creciendo en escenarios inciertos.
Aprender a crear
La creatividad muchas veces se asocia únicamente con el arte o la expresión estética. Pero crear también significa encontrar nuevas soluciones, formular mejores preguntas y conectar ideas aparentemente inconexas.
Crear es innovar.
Y la innovación no pertenece solamente a científicos o emprendedores. Es una capacidad que puede cultivarse desde la infancia.
Las escuelas tienen una enorme oportunidad para fomentar la curiosidad, la experimentación y la búsqueda de soluciones originales.
Porque el futuro probablemente premie menos las respuestas memorizadas y mucho más la capacidad de formular preguntas interesantes.
Aprender con otros
La colaboración es otra de las habilidades que adquieren cada vez más valor.
Los grandes desafíos actuales rara vez se resuelven en soledad. Requieren equipos diversos, comunicación efectiva y capacidad para construir objetivos comunes.
Aprender a escuchar, negociar, coordinar tareas y trabajar con otros representa una preparación tan importante como aprender matemáticas o ciencias.
Después de todo, las personas trabajan con personas.
Gestionar proyectos, gestionar la vida
Otra capacidad mencionada por Partovi es la gestión de proyectos.
Y quizás esto trascienda el mundo laboral.
Organizar objetivos, administrar tiempos, priorizar tareas, asumir responsabilidades y perseverar frente a las dificultades son habilidades que también ayudan a gestionar la propia vida.
La escuela podría convertirse en un espacio privilegiado para aprender a transformar ideas en acciones.
Educar para un mundo que todavía no existe
Tal vez uno de los mayores desafíos de la educación sea preparar a los estudiantes para un futuro que todavía no conocemos.
Muchas profesiones cambiarán. Algunas desaparecerán y otras surgirán.
Pero hay algo que probablemente siga siendo valioso: la capacidad de aprender, adaptarse y trabajar con otros.
Porque, más allá de las tecnologías que aparezcan, las personas seguirán necesitando creatividad para imaginar, criterio para decidir y humanidad para convivir.
Para reflexionar
- ¿Seguimos evaluando principalmente la memoria o también las habilidades?
- ¿Qué lugar ocupa la creatividad en nuestras escuelas?
- ¿Estamos enseñando a resolver problemas reales?
- ¿Cuánto espacio tienen el trabajo colaborativo y la gestión de proyectos?
- ¿Estamos preparando a los estudiantes para el mundo de hoy o para el de mañana?
Quizás la gran pregunta educativa del siglo XXI no sea qué contenidos enseñar, sino qué capacidades ayudar a desarrollar para que cada persona pueda seguir aprendiendo durante toda su vida.
Enlace al artículo publicado originalmente en Web del Maestro CMF:
“Hadi Partovi: Las escuelas deberían estar enseñando creatividad, colaboración, resolución de problemas y gestión de proyectos”
https://webdelmaestrocmf.com/portal/hadi-partovi-las-escuelas-deberian-estar-ensenando-creatividad-colaboracion-resolucion-de-problemas-gestion-de-proyectos-estas-son-las-habilidades-que-las-personas-necesitan-en-sus-puestos-de-t/
Este contenido fue adaptado con fines de divulgación educativa a partir de información publicada en el medio citado.
El resumen y las reflexiones aquí presentadas fueron elaborados de forma original para RosarioEduca.org.




